Conoce Sevilla a través de sus fotografías

Conoce Sevilla a través de sus fotografías

Existe el turismo gastronómico, el turismo deportivo y el turismo de borrachera. Pues bien, en mi caso lo que hago es turismo fotográfico, en qué consiste, pues en conocer las ciudades a través de sus fotografías. Es el famoso una imagen vale más que mil palabras. Recuerdo cuando mis amigos me preguntan que qué tal me fue por alguna ciudad, y yo les digo, pues si quieres saberlo mira mis fotos de Instagram o de Facebook y te va a dar cuenta de lo que te estás perdiendo.

El turismo fotográfico es aquel cuyo objetivo es la realización de fotografías con diversa temática, la cual es elegida por el fotógrafo y habiendo, lógicamente, un desplazamiento desde el origen. Supone una de las tipologías turísticas con mayor potencial emergente que, a día de hoy, se está consolidando como una de las que mejor futuro presenta, un nicho de mercado pequeño pero potente si lo sabemos utilizar estratégicamente.

Para ser fotógrafo turístico solo necesitas dos cosas, una cámara de foto y viajar. A día de hoy encontramos numerosas empresas que organizan viajes para fotógrafos, desde amateur a profesionales, los cuales son guiados a través de rutas con el único objetivo de conseguir las mejores instantáneas. Algunas empresas ofrecen también talleres, seminarios y workshops. En estos viajes fotográficos se conoce gente de cualquier parte del mundo con nuestros mismos gustos y aficiones, siendo el lazo común la fotografía. Ahora bien, yo también recomiendo acudir en solitario a las ciudades, perderte por los sitios y hacer fotos. De verdad que cuando haces una foto y luego la ves en casa, te vas a dar cuenta de muchos matices.

Mi última experiencia ha sido en Sevilla, así que voy a intentar contaros algunos lugares donde podéis encontrar mil imágenes.

Giralda

Será de los monumentos más fotografiados de España. Ahora bien te recomiendo que lo hagas buscando otros puntos.  Haz una foto de su exterior saliendo tú en ella, tendrás que realizarlo colocando la cámara en un ángulo de 45 grados para hacer un contrapicado perfecto. La espectacular panorámica que podrás hacer desde arriba cuando entres a su interior va a ser tremenda.

Plaza de la Encarnación

Denominado como las setas, es un lugar mágico del nuevo Sevilla. En él podrás tener una hermosa fotografía de la ciudad, el Guadalquivir y esta curiosa construcción en forma de setas que forma un recorrido de más de 200 metros y a más de 20 metros de altura.  Puedes hacer mil formas y jugar con las perspectivas.

Noria del Muelle de las Delicias

Sevilla se ha sumado a la colocación de una gran noria para tener unas impresionantes vistas durante todo el año de la localidad. Así que si no sufres de vértigo, ya sabes lo que tienes que hacer, subir y fotografiar toda la ciudad. Mi recomendación es que lo hagas a la hora del atardecer, porque te saldrán las fotos más preciosas.

Parque María Luisa

En una de las zonas verdes con más encanto de España, el Parque de María Luisa de Sevilla, podrás realizar un reportaje fotográfico precioso. Alguno de los elementos que podemos encontrar en su interior te recordarán a la Alhambra de Granada o a algunos monumentos de Córdoba, por lo que podrás decidir diferentes escenarios donde sacar una de tus mejores capturas del viaje.

Plaza España

No te vamos a mostrar nada nuevo de este lugar, uno de los más mágicos. Pero sí te puedo recomendar que hagas las fotos pegado al canal de agua, frente a uno de los puentes y a poder ser cuando justo aparezca en la pantalla una barca navegando. Será algo diferente pero original.

Torre del Oro

Te recomiendo que hagas un pequeño crucero por el Guadalquivir y desde sus aguas captes la belleza de la Torre. En mi caso estaba muy cerca porque me alojé en el Mercer Sevilla, un lujo de hotel, desde donde también puedes hacer un montón de fotos increíbles y preciosas.

Como has visto, el turismo fotográfico es la mejor opción para hacernos de una memorabilia perfecta de nuestros viajes de placer. Finalmente, la oportunidad de conocer tierras lejanas y exóticas, nada tiene que ver con el materialismo. Podemos gozar al máximo la experiencia sin gastar y enfocándonos en la esencia del viaje y en lo que aporta a nuestro crecimiento espiritual.