La evolución del fotógrafo de boda

Vivimos en un país lleno de tópicos. Y donde si alguien te cuelga un sanbenito, ya no serás capaz de quitártelo nunca. Uno de estos casos lo tenemos en el famoso fotógrafo de boda. Estoy seguro que mucha gente aún cree que este trabajo se limita a hacer unas fotos antes y durante la boda. Las típicas fotos donde los novios muestran toda su felicidad y luego cortan la tarta. Si tienes suerte, pillas al cuñado borracho cuando se cae al suelo bailando la Macarena. Pues bien, hay que desterrar esa imagen, porque el fotógrafo de boda ha sabido reinventarse con el paso del tiempo. Y más ahora, que parece que aumenta la gente que se casa.

Ahora se vive una fotografía de creatividad e ingenio, con nuevas dosis de repercusión artística. Por supuesto que la tecnología ha logrado aportar nuevos puntos de vista y ha mejorado el trabajo del fotógrafo. Analicemos cómo el fotógrafo BBC (bodas, bautizos y comuniones) ha evolucionado, las tendencias y cómo hacen frente al auge de competencia no siempre profesional.

Más de 3.500 fotos

Hace ya algunos años que algunos fotógrafos deciden que ya está bien de posados frontales, de aburridas poses frente a la cámara donde los novios no siempre salen favorecidos. En la época del carrete un fotógrafo de bodas podía tomar 300-400 fotos aproximadamente, es decir unos 10-20 carretes. Ahora realizan unas 3.500 fotos por boda.

Ahora el fotógrafo se puede permitir hacer cosas nuevas, salirse de lo cotidiano. Su intención es conseguir captar los sentimientos que afloran durante una boda, además de situaciones divertidas y emotivas sin necesidad de preparación. Lo espontáneo es lo que gusta. Los novios se despreocupan de las fotos y pueden centrarse en vivir, disfrutar y centrarse en ese día. Ahora, el fotógrafo se convierte en un espectador privilegiado, un invitado “casi invisible” que se centra en documentar todo lo que ocurre.

Hace años era un básico, pero luego se olvidó: el vídeo de las bodas. Con la llegada de las cámaras digitales se ha potenciado y, ahora, con las últimas tendencias se pueden lograr nuevas posibilidades. Ahora incluso se permiten la posibilidad de proyectar durante el banquete algunas de las fotos y fragmentos de vídeo. Todo en directo. Incluso con el apoyo de cámaras con conectividad Wi-Fi se pueden colocar varias y registrar varias perspectivas sin necesidad de estar varios fotógrafos atentos. Esta opción también permite puntos de vista diferentes. Aspectos que se pueden comprobar por ejemplo, en Msanz Photographer, un fotógrafo de bodas en Vigo y Pontevedra, y que he realizado reportajes de boda, preboda y postboda en muchas otras ciudades como Oporto, Lisboa, New York City, La Habana, varias ciudades en Suiza,  Madrid, Valencia, Oviedo. Una gozada.

Fotos desde el cielo

Incluso los más osados y modernos también eligen drones. La mejor forma de tener imágenes desde el cielo. Ahora bien, que no pasé como en el concierto de Enrique Iglesias. Todas estas nuevas acciones que se desarrollan en las bodas hacen que el trabajo de un fotógrafo se convierta en una maravilla. Eso sí, requiere mucho tiempo. Está claro que han sabido renacer de sus cenizas. Y es que hace años no había nada peor que tus amigos te invitaran a ver al álbum de la boda y del viaje de novios. Aunque de esta manera, lo mejor es cogerse una cañita y disfrutar del momento.

¿Qué te parece el nuevo trabajo del fotógrafo?