El cine-ojo de DzigaVértov

¿Has oído hablar alguna vez del cine-ojo?

El cine-ojo es una teoría creado en los años 20 por DzigaVértov, documentalista de origen soviético y fundador del noticiario cine-verdad.

El objetivo del cine-ojo sería alcanzar la objetividad total y absoluta en todo lo que es captado por la cámara, sin ningún tipo de ensayo previo, guión, puesta en escena, atrezo, ni actores ni actrices profesionales.  Porque para este director el ojo de la cámara es capaz de captar las imágenes mejor que el ojo humano.  El montaje se emplearía posteriormente para reconstruir las imágenes de lo real.

DzigaVértov pretendía una alcanzar la objetividad integral en sus imágenes, sin trampa ni cartón, sin trucos, cosa que sólo puede lograr, en palabras del director,  la inhumana imposibilidad de la pupila de cristal de la cámara.

Esta teoría, va más allá de la pura parte técnica, es más que nada una filosofía de vida y una forma de pensar que pretende conseguir la objetividad total rompiendo todas las normas que rodean al mundo del cine.

El ojo de la cámara, para el director ruso, es superior incluso al ojo humano, tiene mayor alcance de lo real, transmitiendo los sentimientos de manera más eficaz que las propias palabras. Y es que los ojos, su expresión particular y única, llegan a expresar lo que realmente sentimos. Y eso lo sabe bien la Doctora Cecilia Rodríguez, especialista en estética ocular, por eso es consciente de los cambios que el paso del tiempo pueden provocar en nuestra mirada y apuesta por una cirugía mínimamente invasiva para el rejuvenecimiento de la misma. Es experta en blefaroplastia, cirugía de párpados caídos y bolsas, etc…Tratamientos personalizados en manos expertas. Porque los ojos hay que cuidarlos, ya que la vista, es el sentido fundamental con el que construimos la realidad, y la mirada, refleja aquello que nos transmite la realidad misma.

¿Quién es DzigaVértov?

Este genio de origen ruso, nacido en 1896 y fallecido en 1954, desarrolla un género documental desconocido hasta el momento, que busca, antes que cualquier otra cosa la objetividad pura y dura, la verdad absoluta, sin artificios, lo que según él, sólo puede conseguirse con el ojo de la cámara, desprovisto de alma y por tanto de subjetividad.

Nacido en el seno de una familia judía, desde muy joven, Vértov se siente atraído por las diferentes formas de expresión artística, y mientras estudia medicina, comienza su carrera literaria, que combina la poesía con otro tipo de literatura narrativa y de ficción. De hecho, su pasión por el futurismo, provocó la adopción del seudónimo de DzigaVértov, que significa algo así como “gira, peonza” en ucraniano.

Finalizada la revolución (1918) Vertov comienza a trabajar en un semanario de cine soviético conocido con el nombre de Kino-Nedelia  o “Cine-Semana”, un encargo del Comité de Cine de Moscú.

El aniversario de la Revolución (1919), fue su primera película, y posteriormente dirige La batalla de Tsaritsyn (1920), El tren Lenin (1921) e Historia de la guerra civil (1922). Todas ellas tratan de romper con la realidad tal  y como es entendida en su secuencia lógica y temporal, rompiendo con todos los esquemas mentales preestablecidos y buscando una reacción en los espectadores y espectadoras.

En 1919 crea el cine-ojo junto a un grupo de cineastas y en él conoció a la que sería su esposa Yelizaveta Svílova, y ambos publicarían varios manifiestos en los que desarrollaban su teoría del Cine-Ojo.

Aunque rodó varias películas, tod@s le conocemos por El hombre de la cámara (Chelovek s Kinoapparátom, 1929), que muestra una ciudad rusa filmada durante todo un día, de la mañana a la noche, por un cámara soviético, desde un análisis marxista y haciendo especial hincapié en las relaciones de producción y de consumo dentro de la industria del cine